El aislamiento social y obligatorio continúa. Aún no es tiempo de paseos recreativos. La eficacia y rapidez del contagio hace que la vacuna -hasta hoy- sea el quedarnos en casa.

La paciencia se nos acaba; la ansiedad y el hastío ganan la cotidianeidad. Las familias, entre tareas y cansancio, anhelamos que esta situación termine. La incertidumbre sobre cómo seguirá la vida puede provocarnos ansiedad.

Qué hacer? Escuchemos a los chicos y chicas. Conversemos con ellos.

-Escuchemos a Alvaro que con sólo 4 años sabe que es peligroso el coronavirus y que lavarse las manos es muy importante. Alvaro tiene miedo: “No quiero morirme por el Coronavirus porque no lo quiero tener en la mano! - Qué es lo que más extrañas?- No extraño a que el coronavirus no venga a mis manos. - Qué es lo que queres hacer en casa? - Quiero lavarme las manos antes de comer y antes de jugar.”

-Valentín, 12 años, todo un caballero, entendió todo. “El coronavirus nos tiene en cuarentena. Es aburrido pero hay que hacerlo, por una buena causa. Nada más y nada menos que cuidar nuestra salud.”

-Alma Luz, 8 años, dice de lo persecutorio que es este enemigo cuya fuerza está en que no lo podemos ver. “El coronavirus es un virus chiquitito que no se ve porque es parecido a un microbio y entonces como no se ve, cualquiera lo puede tener y se puede ir contagiando poco a poco.”

-Santi, 5 años, mientras pinta un dibujo, canta conjurando el temor. "Quiero que se vaya el coronavirus, quiero que se vaya el coronavirus”. Y dice: “No me gusta el coronavirus porque no puedo salir, no me pueden ver. No me da miedo, pero quiero ir de nuevo a la escuela para jugar con mis amigos, aunque me gusta estar en casa para jugar a los videojuegos y estar mucho con mamá y papá".

-Santiago, 9 años, a quien la escuela virtual le sigue enseñando, aunque él, como la mayoría de los chicos, no extraña los aprendizajes pedagógicos. Extraña aquello que es mas importante: la amistad, la familia, los lazos amorosos: “Me enseñaron en la escuela que el coronavirus lo transmitían los animales y después los chinos comían murciélagos y se infectaron. La cuarentena es para que no nos infectemos tanto porque si salimos a la calle todos nos podemos infectar. Me gusta la cuarentena porque no voy a la escuela pero no me gusta porque extraño a mis compañeros, a mis primos, a mis tíos y a mis abuelos”.

-“El coronavirus es como Masha!”, dice Mateo de 3 años comparándolo con el dibujito de la serie rusa, una niña inquieta y que se porta bastante mal.

Los pequeños sienten angustia. Saben que está en riesgo la vida de los que más quieren. Lo expresan de distintas maneras. Pueden volverse más caprichosos, irritables, tener pesadillas, dolores de panza. Insistimos en que es un buen momento para cuidar y enseñar a cuidar. Distanciamiento, lavado de manos, no compartir vasos, tazas, golosinas. Se agrega el uso del barbijo. El desafío para los adultos es contenerlos y protegerlos. No los expongamos a las noticias, cuidemos las horas de sueño y la alimentación. No los agobiemos con tareas interminables. Un cuento, un abrazo, una caricia, una canción es el mejor calmante.

Nos quedamos en casa!!

Psic. Viviana Roldán (Nodocente Facultad de Ciencias Médicas).

Gracias a las y los nodocentes por compartir las palabras de los pequeños.

Alejandra y Clara (Ciencias Médicas) - Mariano (Psicología) - Jésica (Ciencia Política y RRII) - Marcela (Humanidades y Artes) - Nadia (Arquitectura) - Roxana (Sede de Gobierno).